nunca te rindas :)

nunca te rindas :)

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Sin ánimos

Navidad, qué bien... todo el día comiendo mierda, engordando como una puta cerda.
En estas 2 últimas semanas había perdido más de 2 kg (de casi 57 a 54'5), estaba super contenta de haber vuelto a ver el número 54 en la báscula, a pesar de que estuve vomitando con bastante frecuencia, cosa de la que no me siento nada orgullosa, pero no veía otra salida.
Y llegó la navidad, con mi familia, en casa. Horrible. Estar todo el día comiendo y sin poder vomitar porque se darían cuenta (bueno, 1 vez sí).
Me siento fatal, no sé qué hacer. La única solución posible que he visto ha sido tomarme 2 laxantes para no engordar más de lo que había perdido. Me siento subnormal, gilipollas, me odio, me odio, me odio, me odioooooo...
Nunca en mi vida veré el 50 en la báscula, por no decir el 45...


Necesito ayuda, necesito ánimo para no caer con todas y cada una de las piedras que me voy encontrando en el camino, por favor ¿alguna sabe de un grupo de telegram de thinspo y apoyo?

Muchas gracias, os quiero,
SOFÍA

domingo, 4 de diciembre de 2016

Perdida

Tras meses sin hacerlo, hoy he vuelto a vomitar. Necesitaba echar fuera todo lo que me había tragado, como la puta gorda que soy.
Cuando estoy con gente me comporto normal, pero cuando estoy sola todo vuelve. Me miro al espejo desnuda y me deprimo. Me doy asco. Me entran ganas de llorar, de partirme en mil pedazos.
Sin embargo me gustaría estar así siempre. Sin depresión no existen ni ana ni mía. Cuando soy feliz me olvido de mí misma, me siento bien y como sin darme cuenta del asco que doy. Y cuando me doy cuenta de todo eso, me odio. No quiero ser yo. Ojalá pudiera intercambiarme por alguna de todas esas tías perfectas de instagram. Ojalá.
No sé qué hacer. Mi fuerza de voluntad es inexistente, hace años que no soy capaz de simplemente no comer. Ojalá pudiese retroceder en el tiempo y volver al camino otra vez.


Quiero dejar de darme asco, poder mirarme al espejo y sonreir.

Datos personales

Mi foto
Tengo 21 años. Nadie que me conoce realmente sabe cuál es mi sueño ni que lucho día a día en una guerra contra mi cuerpo.